sábado, 2 de mayo de 2026

“Miramar: Tierra de Gigantes”: un impactante viaje hiperrealista al pasado prehistórico.


 



El nuevo documental educativo de Sebastián Pelegrinelli revive en 4K a los gigantes de la megafauna. Se estrena el 8 de mayo en YouTube.

El productor, actor y director Sebastián Pelegrinelli anunció el lanzamiento de su más reciente proyecto de investigación audiovisual: “Miramar: Tierra de Gigantes”, un documental que propone una experiencia inmersiva y de alto impacto visual para redescubrir la fauna prehistórica que habitó la región pampeana durante el Pleistoceno.

Con estreno programado para el próximo 8 de mayo en YouTube, la producción se distingue por el uso de tecnología de reconstrucción digital de última generación, logrando un nivel de realismo poco habitual en contenidos de divulgación científica. Entre sus escenas más llamativas se destacan la irrupción de un megaterio atravesando el emblemático cartel de Miramar y una secuencia de gliptodontes cruzando el histórico Arco de San Martín, integrando pasado y presente en una narrativa visual potente.

Ciencia, historia y conciencia

Más allá del impacto visual, el documental se apoya en una base científica sólida. Recupera hitos clave de la paleontología local, como el hallazgo en 2015 de huellas de tigre dientes de sable —Felipeda miramarensis—, uno de los descubrimientos más relevantes de la región.

A su vez, la obra invita a reflexionar sobre el vínculo entre el ser humano y su entorno, abordando el proceso de extinción de la megafauna como una oportunidad para repensar el presente.

“Este proyecto me llevó seis meses de trabajo diario. Quise llevar la historia de Miramar a un nivel internacional, con una estética cercana a grandes producciones como Nat Geo o History Channel, pero con una identidad profundamente local”, señala Pelegrinelli.

Un recorrido por gigantes olvidados

El documental ofrece un recorrido por algunas de las especies más emblemáticas que habitaron la costa atlántica: megaterios, gliptodontes, macrauquenias y el imponente Smilodon populator, recreados en sus ambientes naturales mediante efectos visuales avanzados.

En este sentido, también pone en valor el rol del Museo de Ciencias Naturales Punta Hermengo como institución clave en la preservación y difusión de este patrimonio único.

Hace miles de años, el paisaje de Miramar no era el que conocemos hoy. Era una estepa infinita dominada por titanes. En este documental, en este documental se explora el Gran Intercambio Biótico Americano y cómo el surgimiento del Istmo de Panamá cambió el destino de nuestro continente para siempre.

Guiados por la imponente figura del Megaterio, el perezoso terrestre gigante, recorreremos la vida de los grandes protagonistas del Pleistoceno: Smilodon Populator: El legendario Tigre Dientes de Sable. Gliptodonte: El acorazado de la pampa. Macrauchenia: El enigma evolutivo de Darwin. Notiomastodonte: El último mastodonte sudamericano. Arctotherium: El oso más grande que jamás caminó sobre la Tierra. Desmodus Draculae: El terrorífico vampiro gigante. Analizamos el encuentro imposible: ¿Se cruzaron el Ave del Terror y el Smilodon?  Además, descubrimos la fauna que sobrevivió: caballos prehistóricos, tapires y el colosal Teratorno.

¿Qué causó la extinción de estos titanes? Desde el cambio climático y las enfermedades traídas por el intercambio biológico, hasta la llegada del primer gran depredador: el ser humano. Una lección de la naturaleza que nos recuerda que nadie es invencible.

Trayectoria del director

Pelegrinelli cuenta con una destacada trayectoria en la producción de contenidos de investigación y divulgación. Entre sus trabajos recientes se encuentran el documental sobre fenómenos OVNI en la costa argentina (“Extraterrestres en Miramar: el secreto más oscuro de la costa argentina”) y la investigación sobre riesgos naturales en la región (“¿Tsunami en Miramar?”).

Además de su labor audiovisual, ha desarrollado una carrera como actor en medios nacionales e internacionales, es CEO de la marca de indumentaria Two Two Two y autor del libro “Código 222”.

El estreno oficial de “Miramar: Tierra de Gigantes” será el 8 de mayo a las 21:05 horas, a través de su canal de YouTube, en https://www.youtube.com/watch?v=pFzM9aR9Ilg


domingo, 26 de abril de 2026

Hallan posibles restos de Notosuchus terrestris, un antiguo cocodrilo que vivió en el Cretácico de Río Negro



Los fósiles recuperados en Paso Córdoba, General Roca, brindan claves para entender mejor la diversidad y evolución de estos reptiles en la Patagonia.

En el Área Natural Protegida Paso Córdoba, ubicada en la ciudad de General Roca, provincia de Río Negro, un grupo de especialistas del CONICET hallaron fósiles de una especie de cocodrilo que vivió hace aproximadamente 85 millones de años.

"El material fue encontrado por Facundo Riguetti, becario posdoctoral del CONICET, quien reconoció un fragmento de cráneo y me llamó para ir a ver. A partir de ese momento, comenzamos a abrir hacia los laterales para evaluar la extensión del fósil, es decir, determinar cuánto material se había preservado y así poder decidir la mejor forma de extraerlo. En un primer momento, y ante la aparente ausencia de otros restos, se resolvió retirar el cráneo. Sin embargo, al continuar con la excavación, comenzaron a aparecer más huesos correspondientes al postcráneo, como vértebras, partes de la pata y otros elementos", explica Agustina Lecuona, investigadora del CONICET con lugar de trabajo en el Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG, CONICET-UNRN).

Los fósiles descubiertos presentan rasgos típicos de los cocodrilos de la época a la que pertenecen, correspondientes a la Formación Bajo de la Carpa. Este ambiente, explica Lecuona, se habría originado en un sistema fluvial efímero, es decir, en un entorno de cursos de agua pequeños que se evaporaban rápido, combinado con sectores de carácter eólico, con predominio de la acción del viento, similar a un desierto.

Por las características observadas en los materiales recuperados, los investigadores infieren que se trataría de Notosuchus terrestris, una de las especies más abundantes de la Patagonia, y de la cual se conocen numerosos ejemplares, incluso en distintos estadios de desarrollo.

"En general, dependiendo del grupo taxonómico, es posible estimar el tamaño de un individuo adulto, a partir del largo total del cráneo, del largo del fémur, del húmero, u otros indicadores según el grupo. En este caso solo tenemos el fémur casi completo, por lo que usando este parámetro se podría inferir un tamaño aproximado de un metro sin considerar la cola", detalla la investigadora.

Cabe mencionar que los cocodrilos de esta época diferían notablemente de los actuales. Lejos de ser grandes depredadores acuáticos que acechan en ríos, se trataba de animales más pequeños y adaptados a la vida completamente terrestre. Su postura también era distinta, caminaban con las patas erguidas, ubicadas por debajo del cuerpo, lo que les daba un andar más ágil y elevado, similar al de un mamífero actual, en contraste con la marcha más esparrancada y cercana al suelo de los cocodrilos modernos.

La relevancia del hallazgo radica en la preservación de ciertas regiones del esqueleto que hasta ahora eran poco conocidas en Notosuchus. A pesar de tratarse de una especie muy abundante, en otros ejemplares estas partes suelen aparecer incompletas o mal conservadas.

Este nuevo material permitiría conocer con mayor detalle sus características anatómicas y, a partir de ello, desarrollar otros estudios, como análisis biomecánicos de las extremidades. Esto ayudaría a comprender mejor su forma de desplazarse -por ejemplo, si podía correr y de qué manera lo hacía-, así como avanzar en distintas líneas de investigación orientadas a conocer su paleobiología, es decir, cómo era este animal cuando habitaba la Tierra.

Lecuona destaca que: “Si, por el contrario, no se tratara de la especie mencionada, el hallazgo sería tan o más relevante, ya que se conocen pocas especies de cocodrilos en Paso Córdoba, y en estos casos, suelen estar representadas por un único ejemplar, tales como Comahuesuchus brachybuccalis o Wargosuchus australis”.

Mas info en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm


viernes, 24 de abril de 2026

Patagoniaemys aeschyli, una nueva especie de tortuga gigante para el Cretácico de Río Negro.



Un equipo de paleontólogos argentinos anunció el descubrimiento de una nueva especie de tortuga fósil que vivió hace unos 70 millones de años en la Patagonia. El hallazgo, realizado en la Estancia Nueva Poupeé, cerca de Arroyo Ventana, contribuye a comprender mejor la diversidad de reptiles hacia el final de la era de los dinosaurios. La tortuga finalmente será custodiada por el Museo Provincial “María Inés Kopp” en Valcheta.

El ejemplar recuperado incluye partes del cráneo, caparazón y esqueleto, lo que permitió a los investigadores identificar características únicas. Entre ellas se destacan unas crestas longitudinales en el caparazón, rasgo distintivo que no se observa en otras especies conocidas del mismo grupo.

Se trataba de una tortuga de tamaño considerable: su caparazón podía alcanzar unos 80 centímetros de largo. Su anatomía revela una combinación de rasgos primitivos y derivados, lo que la ubica dentro de una rama originaria del grupo, y además sugiere que era una especie de hábitos posiblemente anfibios, que pasaría su tiempo tanto en tierra firme como en ríos o lagunas.

La nueva especie fue denominada Patagoniaemys aeschyli y pertenece a un grupo de tortugas extintas conocidas como Meiolaniformes, famosas por incluir formas robustas e incluso con cuernos en el cráneo. Estos animales habitaron principalmente en los continentes del hemisferio sur, como Sudamérica y Australia, durante gran parte de la historia geológica.

Uno de los aspectos más interesantes del estudio es que las tortugas de la Patagonia no fueron severamente afectadas por la extinción masiva que marcó el final de los dinosaurios. Los datos indican que varias líneas diferentes de reptiles con caparazón, incluyendo los Meiolaniformes, lograron sobrevivir el evento, mostrando una notable continuidad entre las faunas antes y después del evento de extinción.

Los investigadores aún desconocen por qué la gran extensión del meteorito no afectó a las tortugas. Una de las hipótesis indica que, al ser animales de metabolismo muy bajo y que pueden tolerar épocas hostiles hibernando semienterrados en barro o en madrigueras, puede que hayan sobrevivido de esta manera al impacto del meteorito.

El estudio fue encabezado por investigadores del LACEV-Museo Argentino de Ciencias Naturales, Fundación de Historia Natural “Félix de Azara” y Museo “Egidio Feruglio” de la provincia de Chubut. La tortuga finalmente será custodiada por el Museo Provincial “María Inés Kopp” en Valcheta.

Este hallazgo es fruto del trabajo conjunto entre investigadores, instituciones científicas y la Secretaría de Cultura de Río Negro. A través de la Dirección de Patrimonio y Museos, autoridad de aplicación de la Ley Provincial N° 3041, se gestionan las investigaciones que ponen en valor el patrimonio natural y cultural.

Asimismo, este trabajo fortalece el desarrollo científico y su divulgación en la comunidad. Así, el descubrimiento no solo enriquece el conocimiento paleontológico, sino que posiciona a Río Negro como referente internacional, articulando ciencia y gestión pública para proteger el pasado y proyectar el futuro.

Mas info en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm