Su descubrimiento
amplía el registro fósil de los dinosaurios unenlaginos en el hemisferio sur,
tendiendo un puente geográfico entre los ejemplares hallados en la Patagonia y
otras partes del mundo.
Un hallazgo
paleontológico de gran relevancia internacional tuvo lugar en la provincia de
Santa Cruz, donde un equipo de investigadores de Argentina y Japón identificó
una nueva especie de dinosaurio raptor en las cercanías de El Calafate. La
especie fue denominada Kank australis, y su descubrimiento amplía el registro
fósil de los dinosaurios unenlágidos en el hemisferio sur, tendiendo un puente
geográfico entre los ejemplares hallados en la Patagonia y otras partes del
mundo.
La investigación
fue publicada en la revista Journal of Vertebrate Paleontology y estuvo
liderada por el paleontólogo Matías Motta, junto a un equipo integrado por
Federico Agnolín, Alexis Aranciaga Rolando, Sebastián Rozadilla, Federico
Brissón Egli, Gerardo Álvarez Herrera, Gastón Lo Coco, Takanobu Tsuihiji,
Makoto Manabe, Diego Pol y el paleontólogo Nicolás Chimento, quien trabaja
también con el Museo Padre Molina, además del resto de los integrantes que
trabajan en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”
(MACN-CONICET), la Fundación de Historia Natural “Félix de Azara” y el Museo
Nacional de Ciencias Naturales de Japón.
El hallazgo se
produjo en la Estancia La Anita, donde en 2019 se había recuperado un fragmento
de garra que sugería la presencia de un raptor. En expediciones posteriores,
particularmente en 2024, se encontraron vértebras cervicales y dientes que
permitieron confirmar la identidad de una nueva especie. Los fósiles fueron
analizados mediante tomografía computada y microscopía electrónica, técnicas
que revelaron rasgos anatómicos únicos.
“Kank” proviene
de la mitología del pueblo originario aonikenk o tehuelche, y hace referencia
al “Gran Ñandú” creador de la constelación Choiols, conocida como la Cruz del
Sur. “Australis” significa “del sur”, en alusión a la latitud extrema donde
fueron hallados los restos. El animal habría tenido un tamaño mediano, similar al
de un ñandú grande, con unos 27 kilos de masa corporal; caminaba sobre dos
patas y portaba la característica garra curva en el segundo dedo del pie.
El doctor Matías
Motta, primer autor del estudio, explicó: “La descripción de Kank australis es
importante porque sumamos una nueva especie de la familia de los unenlágidos,
una familia poco representada en el registro fósil ya que sus huesos son muy
gráciles y difíciles de preservar”. Y agregó: “Este dinosaurio se diferencia
claramente de los raptores del hemisferio norte, como Velociraptor, por sus
dientes cónicos con pequeñas estrías y por las particularidades únicas de sus
vértebras cervicales”.
El hallazgo
refuerza la riqueza paleontológica de Santa Cruz, ya que es el primer raptor
unenlágido de la provincia, donde ya se han encontrado fósiles de ranas,
tortugas, peces, serpientes, mamíferos y otros dinosaurios como Maip
macrothorax y Nullotitan glaciaris. Motta subrayó: “El dinosaurio fue hallado
en rocas del Cretácico Superior y esto es importante porque expande el registro
de los unenlágidos. Demuestra que ya estaban ampliamente distribuidos justo
antes del impacto del meteorito hace 66 millones de años”.
El descubrimiento
también tiene un fuerte componente institucional para la provincia. Los restos
de Kank australis, actualmente en préstamo en el MACN, volverán a Santa Cruz
para formar parte del repositorio del Museo Regional Provincial Padre Manuel
Jesús Molina de Río Gallegos, dependiente de la Secretaría de Estado de
Cultura. De esta manera, la provincia se consolida como un territorio clave
para la paleontología mundial, con instituciones locales que acompañan y
resguardan hallazgos de relevancia científica global.
El paleontólogo
Fernando Novas, quien describió en 1997 la primera especie de unenlágidos,
destacó que este nuevo registro es el más austral de la familia en Sudamérica y
tiende un puente con los fósiles de la Antártida, donde se identificó al
Imperobator antarcticus. “Cada nuevo hallazgo nos permite comprender mejor la
distribución y evolución de estos depredadores bípedos emparentados con las
aves actuales”, señaló.
La Secretaría de
Estado de Cultura de Santa Cruz celebró este descubrimiento como un aporte
fundamental al conocimiento científico y a la valorización del patrimonio
natural de la provincia. La incorporación de los restos al Museo Molina
permitirá que la comunidad santacruceña y los visitantes puedan acceder a un
testimonio único de la historia de la vida en la Tierra, reforzando el rol de
los museos como espacios de aprendizaje, conservación y difusión cultural.
Con Kank
australis, Santa Cruz reafirma su lugar en el mapa paleontológico mundial,
mostrando que su territorio no solo guarda paisajes de belleza incomparable,
sino también secretos científicos que conectan continentes y enriquecen la
memoria colectiva de la humanidad.
Más info en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm