domingo, 12 de julio de 2026

Del descubrimiento de fósiles de Darwin al gigantismo evolutivo.


Un estudio reciente de Lobo et al., revisa el famoso fósil de Darwin desde una perspectiva completamente diferente. En lugar de centrarse en la propia Macrauchenia, el estudio reconstruye la historia evolutiva de la masa corporal en toda su familia, Macraucheniidae, utilizando métodos comparativos filogenéticos.

Ver articulo completo en https://communities.springernature.com/posts/from-darwin-s-fossil-discovery-to-evolutionary-gigantism-the-story-of-macraucheniidae-body-size

sábado, 11 de julio de 2026

Leontinia gaudryi, una gran bestia del Oligoceno.


Es un género extinto de leontínido, familia del orden de los notoungulados que evolucionaron aisladamente en Sudamérica. Florentino Ameghino fue quien, al describir el género en 1895, le puso ese nombre en honor a su esposa parisina Leontina Poirier.

Sus fósiles se han hallado en la formación Deseado en Argentina, y son de los más abundantes restos de cualquier animal encontrados allí. El género data de finales del Oligoceno. En Leontinia, los primeros dientes incisivos de la mandíbula superior eran pequeños dientes recortados, mientras los segundos eran más alargados y formaban colmillos caniniformes.

En la mandíbula inferior el tercer incisivo se desarrolló como colmillo, no así el segundo. Variaciones en la longitud de los incisivos han sido usados para distinguir a las distintas especies del género unas de otras, y podrían ser evidencia de dimorfismo sexual entre los individuos de estas especies.

De hecho, se ha sugerido que las distintas especies asignadas sobre la base de las proporciones dentales podrían estar realmente representando las variaciones de género entre los miembros de una única especie. Los huesos nasales están muy elevados desde la cavidad nasal y sugieren que este animal puede haber poseído una especie de cuerno similar al del rinoceronte Diceratherium, del Mioceno de América del Norte, Europa y Asia.

Mas info en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/oligoceno.htm

viernes, 10 de julio de 2026

Scarrittia, un interesante ungulado sudamericano del Oligoceno.


Es una especie extinta de mamíferos notoungulados, el único miembro de los leontínidos que conocemos a través de un esqueleto en buen estado de conservación. El nombre del género, hace referencia a Scarrit Pocket, una cantera fosilífera ubicada en la provincia de Chubut. 

Durante su vida, es probable que se pareciera mucho a un rinoceronte de movimientos lentos y pies planos. Scarrittia era un animal bastante pesado, de cuerpo y cuello largos, patas robustas, pies con tres dedos ungulados y un rabo muy corto. La tibia y el peroné estaban fundidos parcialmente por la parte superior, por lo cual las patas no podían girar hacia los lados. 

La cara era bastante corta y las mandíbulas presentaban una dentadura completa, formada por 44 piezas con coronas bajas y bastante poco especializadas. Scarrittia canquelensis, Scarrittia barranquensis y Scarrittia canquelensis, fueron encontradas en varias localidades de Patagonia, mientras Scarrittia robusta, solo se encontró en Paso del Cuello, en Uruguay. 

Este herbívoro de cuerpo grande, y pesado tenía 2 metros de longitud. Su aspecto, tal vez, era parecido al de un tapir, alimentándose de la floresta húmeda, cerca de la costa de pantanos, ríos y lagos, en donde había vegetación blanda, pastos, frutos y arbustiva.

Ver mas en  http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/oligoceno.htm


jueves, 9 de julio de 2026

Chelonoidis gringorum, una tortuga del Mioceno de Patagonia.


 

En el Mioceno Inferior de Patagonia fue hallada una tortuga de gran tamaño, llamada Chelonoidis gringorum probablemente precursora de Chelonoidis chilensis, también fósil en los depósitos pleistocénicos de Córdoba. Otros dos taxa, muy cercanos a Chelonoidis chilensisChelonoidis donosobarrosi y  Chelonoidis petersi (vivientes). 

Rasgo sobresaliente del orden Testudines, es la presencia de una envoltura externa de consistencia variable, vulgarmente conocida como caparazón o concha, en íntimo contacto con el eje vertebral del esqueleto y constituida por una porción ósea profunda recubierta por láminas o placas córneas dérmicas. Integran el caparazón, dorsalmente el denominado carapax, ventralmente el plastrón, unidos lateralmente por una conexión, o puente, y ambos formados por huesos aplanados, articulados entre ellos mediante suturas apareciendo proyectados hacia el exterior los marginales, como aleros de un tejado. Resulta así asegurada la notoria solidez estructural del caparazón. 

Estas tortugas marcan su permanente presencia en áreas relativamente boscosas, cerca de algarrobos, grandes cactus, etc, determinando restringidos espacios de abrigo casi libre de vegetación. La alimentación estária constituida por frutos y hojas de cactáceas, cucurbitáceas, leguminosas, gramineas, etc. Fósiles de Chelonoidis gringorum provienen de afloramientos Terciarios de la Formación Sarmiento expuestos en la ribera sur del valle del río Chubut, entre Gaiman y Dolavon (Provincia de Chubut, Argentina). Estos ejemplares que se encuentran aquí, pertenecen al MEF.  Otras tortugas del Mioceno tuvieron amplia dispersión, con formas de robustas dimensiones como Geochelone (Chelonoidis) gallardoi en Catamarca.

Mas info en  http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/mioceno.htm


domingo, 5 de julio de 2026

Paleontología en el Continente Antártico.


Los estudios geológicos y paleontológicos demuestran que la Antártida no siempre fue un continente cubierto por hielo. Hace más de 100 millones de años, estaba rodeada por mares cálidos y presentaba un clima tropical que permitía el desarrollo de una abundante flora y fauna. Con el paso del tiempo, los cambios en la posición de los continentes, las corrientes oceánicas y el clima global provocaron un progresivo enfriamiento, hasta que la Antártida quedó cubierta por extensas capas de hielo, adquiriendo el aspecto congelado que conocemos en la actualidad. Esta transformación forma parte de más de 100 millones de años de historia natural del continente.

La Antártida o Antartica, cuarto continente más grande del mundo, situado casi en su totalidad al sur de los 66°30’ latitud S (el círculo polar antártico), que rodea al polo sur. En general, su forma es circular con un largo brazo —la península Antártica—, que se prolonga hacia América del Sur, y dos grandes escotaduras, los mares de Ross y Weddell y sus plataformas de hielo. Su extensión total es de aproximadamente 14,2 millones de km2 en verano. Durante el invierno, la Antártida dobla su tamaño a causa de la gran cantidad de hielo marino que se forma en su periferia. El verdadero límite de la Antártida no es el litoral del continente en sí mismo, sino la Convergencia Antártica, que es una zona claramente definida en el extremo sur de los océanos Atlántico, Índico y Pacífico, entre los 48° y los 60° latitud S. En este punto, las corrientes frías que fluyen hacia el Norte desde la Antártida se mezclan con corrientes más cálidas en dirección Sur. La Convergencia Antártica marca una clara diferencia física en los océanos. Por estas razones el agua que rodea al continente antártico se considera un océano en sí mismo, a menudo llamado océano Glacial Antártico o Meridional.

Hasta los años 80, Australia había producido pocos dinosaurios, y no había venido ninguno de Nueva Zelanda o Antártida. Había varias explicaciones para que las rocas portadoras de fósiles fueran difíciles de encontrar. Las llanuras y las erosiones destruyen muchos fósiles mesozoicos en Australia, las rocas volcánicas ocupan gran parte de Nueva Zelanda, y una inmensa placa de hielo cubre la Antártida. Todavía no sabemos cómo los dinosaurios habitaron estas tres partes de Pangea, teniendo en cuenta que el continente estaba dividido en once partes.

Ver articulo completo en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/antartida.htm