domingo, 12 de abril de 2026

Un diente de sable de Argentina, en el Museo Nacional de Historia Natural de Paris.






El llamado Muñifelis bonaerensis fue el nombre original dado por el naturalista argentino Francisco Javier Muñiz a un gran felino fósil hallado en la provincia de Buenos Aires hacia 1844. Este ejemplar, uno de los primeros registros importantes de mamíferos fósiles en el país, fue posteriormente reclasificado como Smilodon populator.

El “Munizfelis” tiene así un valor histórico más que taxonómico: representa un momento temprano de la paleontología argentina, cuando aún se estaban estableciendo los criterios de clasificación, y evidencia cómo los primeros hallazgos locales contribuyeron al conocimiento global de los grandes carnívoros del Pleistoceno.

El Muséum national d’Histoire naturelle alberga en su Galería de Paleontología una de las colecciones de esqueletos fósiles más emblemáticas del mundo, donde los montajes cumplen un rol central en la interpretación evolutiva.

Los esqueletos montados —incluidos los de grandes mamíferos cuaternarios como los félidos dientes de sable— no solo tienen valor científico, sino también museográfico: están dispuestos de forma dinámica, muchas veces en actitud de marcha o interacción, permitiendo visualizar la biomecánica y la diversidad de formas de vida del pasado. En este sentido, el montaje transforma huesos aislados en organismos comprensibles, funcionando como una síntesis entre investigación, reconstrucción anatómica y divulgación científica.

El texto de la cartelería de la sala dice” El Smilodon populator, descrito por Lund en 1842, fue un gran mamífero carnívoro perteneciente a la familia de los félidos, dentro del grupo de los macairodontinos, conocidos comúnmente como “tigres dientes de sable”. Vivió durante el Pleistoceno superior, hace aproximadamente entre 125.000 y 11.000 años.

Este impresionante depredador se caracterizaba por sus enormes caninos, que podían alcanzar hasta 25 centímetros de longitud. La articulación de su mandíbula le permitía abrir la boca de manera extraordinariamente amplia, lo que le facilitaba asestar a sus presas ataques letales, comparables a una puñalada. Aunque la presencia de grandes caninos ha surgido varias veces en la evolución de los mamíferos por convergencia, los Smilodon representan una de las formas más extremas de esta adaptación.

El género Smilodon está bien documentado en el registro fósil tanto de América del Norte como del Sur. Se han hallado esqueletos completos en regiones como California y Argentina. En particular, Smilodon populator, que habitó Sudamérica durante el Pleistoceno superior fue la especie más grande del género. Podía medir entre 3 y 4 metros de longitud y alcanzar un peso cercano a los 400 kilogramos. Sus miembros anteriores eran especialmente robustos, lo que sugiere una gran fuerza para sujetar a sus presas, mientras que su cola era relativamente corta.

El ejemplar al que hace referencia este cartel corresponde a una copia procedente de la provincia de Buenos Aires, en Argentina, y forma parte de las colecciones del Museo Nacional de Historia Natural de París, donado en 1908 por el destacado paleontólogo argentino Florentino Ameghino”.

Mas info en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm