Una nueva publicación reconstruye el único ataque documentado de un tiburón blanco en la Argentina y revive uno de los episodios más impactantes de la costa bonaerense.
En el verano de 1954, la tranquilidad de Miramar se quebró en cuestión de segundos. Lo que parecía una jornada más de playa se convirtió en un hecho sin precedentes: un joven fue atacado por un tiburón en aguas argentinas. Setenta años después, ese episodio vuelve a cobrar vida en el libro Crónica de un tiburón en Miramar, de Marcela Junín y Mariano Magnussen.
La obra, publicada en 2026, propone una reconstrucción minuciosa del caso, combinando testimonios, archivos históricos y aportes científicos. El resultado es una narración que no solo recupera el dramatismo del ataque, sino que también contextualiza el fenómeno dentro del conocimiento actual sobre el Carcharodon carcharias.
El hecho ocurrió el 22 de enero de 1954, cuando Alfredo Aubone nadaba a pocos metros de la costa. En un ataque tan violento como inesperado, un tiburón lo hirió gravemente. Contra todo pronóstico, sobrevivió gracias a un rescate inmediato y a una intervención médica extraordinaria para la época.
El libro revela detalles poco conocidos: desde el contexto previo marcado por un fenómeno oceánico inusual en la región, hasta el análisis posterior de un fragmento de diente que permitió identificar al animal como un ejemplar juvenil. También aborda el impacto social que generó el episodio, que durante años alimentó el miedo y el imaginario colectivo de la ciudad.
Más allá del suceso en sí, la publicación pone el foco en la relación entre el ser humano y el mar, desmitificando la figura del tiburón y aportando una mirada científica sobre su presencia —ocasional— en el Atlántico Sur. Con registros posteriores de pesca en distintas costas bonaerenses. Así mismo, ofrece interesantes datos que demuestran que el gran blanco, ya visitaba estas costas desde tiempos muy lejanos. El hallazgo paleontológico de dos dientes de la mandíbula superior e inferior correspondientes al Pleistoceno, hace unos 30 mil años, y el registro arqueológico de dientes utilizados como pendientes por cazadores recolectores nómades hace 3 mil años antes del presente, son una prueba de su antigua presencia, siendo el Partido de General Alvarado, uno de los pocos sitios del mundo con registros paleontológicos, arqueológicos e históricos de este gran animal depredador.
Con un enfoque que cruza la crónica periodística, la divulgación científica y la historia local, Crónica de un tiburón en Miramar se posiciona como una obra clave para entender uno de los hechos más singulares de la historia argentina reciente.
Una historia real, extrema y profundamente humana, que demuestra que incluso en las aguas más familiares pueden esconderse episodios extraordinarios.
El libro contó con el apoyo y financiamiento de la Fundación Azara y el armado de Vazquez Mazzini Editores.
Lo podes descargar gratis desde https://fundacionazara.org.ar/cronica-de-un-tiburon-en-miramar/


