martes, 16 de octubre de 2018

Archaeopteris, una planta del Carbonífero.


El término Archaeopteris suena a dinosaurio alado, pero la realidad es que este término hace referencia a un primitivo ancestro de los árboles. No podemos decir que sea el primer árbol conocido, siempre entendiendo el término árbol como un organismo vegetal fotosintético, con tronco que se eleva varios metros del suelo.
Este honor lo sustenta Wattieza, pero Archaeopteris tuvo gran relevancia a mi modo de ver en la aparición de los primero peces de agua dulce y posteriormente en la colonización de los tetrápodos de la tierra firme. Esta planta arborescente se vivió desde finales del Devónico, a principios del Carbonifero, y se extendió por todo el mundo.
Otras plantas como algas, musgos y helechos ya había colonizado tierra firme de forma tímida, preparando el terreno para la colonización de los artrópodos. Pero retrocedamos al origen del hábitat del Archaeopteris. La vida oceánica se concentraba en el Océano Iapetus, una masa oceánica situada en el ecuador, rodeada por 3 contienentes, Laurentia, Avalonia y Báltica.
La deriva continental hizo que estas tres masas se unieran haciendo desaparecer dicho océano. Al disminuir el espacio vital, pasando de un enorme océano, al contorno de un super-continente, la competitividad por el espacio y los recursos aumentó considerablemente. Mientras los continentes seguían colisionando, comenzó a formarse una inmensa cadena montañosa que atravesaba el super-continente, se trata de la Cadena Caledoniana.
Se piensa que tenía gran cantidad de picos por encima de los 8000 metros, y su inmensidad, suponía un obstáculo para las nubes cargadas de humedad que atravesaban el continente. Este super-continente llamado Laurusia, era un vasto desierto de areniscas, hasta que estas montañas se formaron, ya que las nubes descargaban grandes cantidades de agua al chocar con ella, formado los primeros grandes ecosistemas de aguas dulces.