sábado, 5 de octubre de 2019

Encuentran por casualidad restos fósiles de un oso Arctotherium en La Plata.



Otra sorpresa en una obra en construcción: operarios que trabajaban en un terreno de 2 y 72, cerca del centro de La Plata encontraron un resto fósil que pertenecería a un oso "rostro corto", que vivió en estas tierras hasta por lo menos hace 10 mil años.
Se trata de una pieza de poco más de medio metro que correspondería con el húmero del animal omnívoro que habitó la zona de la pampa bonaerense en el pleistoceno.
Los trabajadores removían tierra que llegó desde una cantera ubicada en la zona del Barrio Aeropuerto (a 15 kilómetros del centro de la ciudad) cuando hallaron el hueso fosilizado.
"En buena parte del subsuelo de la región pampeana se pueden encontrar muchos fósiles. Esto abarca provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa. Pero la importancia de este hallazgo es que se trata de un animal que no era muy abundante", dijo a Clarín el docente e investigador de la facultad de Ciencias Naturales y Museo de La Plata, Leopoldo Soibelzón.
El oso "Actotherium" era una especie de entre 400 y 1.500 kilos; y unos 3 metros de altura que vivió en esta región entre un millón de años atrás y los de 10 mil años. "Formaban parte de la pirámide del sistema. Eran predadores tope, por eso su presencia entre las especies era menos frecuente", explicó Soibelzón, quien se especializa en animales prehistóricos de la zona de América del Sur y trabaja también para el Conicet.
José Aguirre, uno de los obreros que encontró el hueso, se encargó de llevarlo hasta el Museo de Ciencias Naturales de la UNLP, donde funciona la facultad y los centros de investigación. "Los profesores estaban contentos y nos dijeron sobre la importancia de dar a conocer estas cosas", dijo el hombre en declaraciones que difunde el portal 0221.com.ar.
Esto ocurrió a fines de la semana pasada. Ahora las piezas del animal están sometidas a estudios y análisis en el área de Paleontología del Museo.
Al enorme hueso lo sacaron de una tosca. Se trata de un húmero de 60 centímetros de largo. "Aunque no están terminados los estudios podemos afirmar que se trata de un individuo adulto, de mediana estatura, probablemente una hembra", anticipó el investigador.
A fines de julio pasado un vecino de Berisso halló en el patio de su casa los restos de un mastodonte, mientras trabajaban obreros en una refacción. También en ese caso la tierra provenía de la cantera del Barrio Aeropuerto.
Soibelzón aclaró que los primeros registros del oso rostro corto data de un millón de años y que los ejemplares desaparecieron en la gran extinción que afectó a los mamíferos de gran tamaño. Esto fue al mismo tiempo que desaparece la gran fauna, sobre el final de la glaciación que provocó un fuerte cambio climático y también coincidió con la aparición del hombre en la región de América. Fuente, Clarín.