El estudio de un cráneo excepcionalmente preservado de Gasparinisaura cincosaltensis permitió conocer nuevos aspectos de la anatomía, evolución y posible adaptación de este pequeño dinosaurio herbívoro que habitó Río Negro durante el Cretácico.
Hace aproximadamente 83 millones de años, durante el Cretácico Superior, un pequeño dinosaurio herbívoro recorría los ambientes que hoy forman parte de la provincia de Río Negro. No alcanzaba grandes dimensiones: Gasparinisaura cincosaltensis medía alrededor de 80 centímetros de longitud. Sin embargo, detrás de su reducido tamaño se escondía una característica anatómica particularmente llamativa: unas enormes órbitas oculares.
Un nuevo estudio realizado por investigadores del CONICET junto con especialistas internacionales permitió revisar en detalle el cráneo de esta especie y aportar información novedosa sobre su anatomía y sus relaciones evolutivas. El trabajo fue publicado en la revista científica Cretaceous Research y estuvo encabezado por el paleontólogo Paul-Émile Dieudonné, junto con Ariana Paulina-Carabajal y Penélope Cruzado-Caballero.
Los restos estudiados pertenecen al holotipo de Gasparinisaura cincosaltensis, identificado como MUCPv 208. El ejemplar conserva un cráneo casi completo, acompañado por parte del esqueleto poscraneal. De acuerdo con los investigadores, se trata del único material craneano casi completo conocido hasta el momento para un ornitópodo no hadrosauriforme del hemisferio sur.
El estado de conservación del cráneo permitió aplicar técnicas de estudio que no requieren destruir el fósil. Mediante microtomografía computarizada se obtuvo un modelo tridimensional del cráneo, lo que permitió analizar tanto sus estructuras internas como las deformaciones que sufrió durante el proceso de fosilización.
El análisis resultó particularmente importante porque la posición evolutiva de Gasparinisaura había sido discutida desde su descripción. Los nuevos datos anatómicos permitieron confirmar su pertenencia al linaje de los elasmarianos, dentro de los Dryosauridae, y establecer nuevas relaciones con otros pequeños ornitópodos de Gondwana.
Uno de los aspectos más interesantes del estudio está relacionado con las grandes órbitas de Gasparinisaura. Los investigadores determinaron que este rasgo no era consecuencia de que el ejemplar estudiado fuese una cría o un individuo juvenil. Por el contrario, las características del cráneo indican que el gran tamaño de las órbitas constituía una condición propia de los adultos.
El tamaño de los globos oculares habría tenido consecuencias sobre la propia arquitectura del cráneo. Según la interpretación propuesta por los investigadores, durante el desarrollo del animal las grandes estructuras oculares habrían influido en la disposición de los huesos de la caja craneana, desplazándolos hacia atrás. Al mismo tiempo, algunos elementos del hocico se habrían elevado para generar espacio para las grandes órbitas.
Esta particular anatomía resulta especialmente interesante cuando se la relaciona con otros dinosaurios cercanamente emparentados.
Investigaciones anteriores sobre Leaellynasaura amicagraphica, un pequeño ornitópodo conocido de Australia, habían señalado un importante desarrollo de las estructuras cerebrales relacionadas con la visión. En este contexto, los nuevos resultados sobre Gasparinisaura refuerzan la posibilidad de que algunos integrantes de este linaje estuvieran especialmente adaptados a ambientes donde la disponibilidad de luz podía ser limitada.
Gasparinisaura habitó la Patagonia durante el Cretácico Superior, en un momento en que las masas continentales de Gondwana todavía presentaban condiciones ambientales muy diferentes de las actuales.
Los fósiles proceden de la Formación Anacleto, en las proximidades de Cinco Saltos, en la provincia de Río Negro. Esta formación corresponde al Campaniano temprano a medio y conserva una importante diversidad de vertebrados del Cretácico.
La presencia de pequeños ornitópodos en estas regiones resulta especialmente significativa porque permite conocer cómo los dinosaurios herbívoros de pequeño tamaño se diversificaron en Gondwana.
El nuevo análisis propone además la existencia de un nuevo clado dentro de los dinosaurios gondwánicos, denominado Dysalotosaurinae, que incluye a Gasparinisaura y establece relaciones con formas conocidas de otras regiones del antiguo Gondwana. Entre ellas se encuentran Dysalotosaurus lettowvorbecki, procedente del Jurásico Superior de Tanzania, y Leaellynasaura amicagraphica, del Cretácico de Australia.
Esta relación resulta particularmente interesante porque permite observar que determinados grupos de pequeños dinosaurios herbívoros tuvieron una distribución mucho más amplia de lo que podría sugerir el registro fósil de cada continente por separado.
Gasparinisaura cincosaltensis no es una especie recientemente descubierta. Fue descrita científicamente en 1996 por Rodolfo Coria y Leonardo Salgado a partir de materiales procedentes de Cinco Saltos. El CONICET la reconoce como un pequeño dinosaurio ornitisquio de alimentación herbívora, de aproximadamente un metro de longitud.
Lo novedoso del trabajo actual es la posibilidad de volver sobre uno de sus fósiles más importantes utilizando herramientas modernas y nuevas interpretaciones anatómicas.
La paleontología no consiste únicamente en descubrir especies nuevas. También implica revisar fósiles que llevan décadas depositados en colecciones científicas y estudiarlos con técnicas que, al momento de su descubrimiento, todavía no existían o no estaban disponibles.
En este caso, un cráneo descubierto hace décadas volvió a convertirse en una pieza fundamental para comprender la evolución de un grupo de dinosaurios que habitó Patagonia durante el Cretácico.
Mas info en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm


