Durante nueve
días, estudiantes e investigadores participaron de actividades de observación
de fauna marina, monitoreo con drones, educación ambiental y toma de muestras y
procedimientos en colecciones científicas, fortaleciendo la formación y el
conocimiento del patrimonio natural de la ciudad.
Entre el 5 y el
13 de julio, la ciudad de Miramar recibió a un grupo de estudiantes voluntarios
de las carreras de Medicina, Medicina Veterinaria, Agronomía, Ingeniería
Ambiental y Biología de distintas facultades de la Universidad de Buenos Aires
(UBA) y de la Universidad Maimónides (UMAI), junto a investigadores de la
Fundación de Historia Natural Félix de Azara, quienes desarrollaron una intensa
agenda de actividades de capacitación, investigación y educación ambiental
centradas en la biodiversidad marina y costera.
Las jornadas
estuvieron dirigidas por la Dra. Marcela Junín, especialista en Biodiversidad
Marina de la Fundación Azara, y tuvieron como principal objetivo capacitar a
los participantes en técnicas de observación, identificación, registro y
documentación de especies que habitan los ambientes costeros bonaerenses,
promoviendo además una mirada interdisciplinaria sobre la conservación de estos
ecosistemas.
Durante su
permanencia en Miramar, el grupo se alojó en las instalaciones donde
próximamente comenzará a funcionar el “Centro de Estudios de Ciencia, Educación y
Cultura Marina Bonaerense”, un nuevo espacio impulsado por la
Fundación de Historia Natural Félix de Azara destinado a la investigación
científica, la formación de estudiantes y el desarrollo de actividades de
divulgación y educación ambiental.
Como parte de
las actividades de campo, se realizó una recorrida por el sector costero y la
zona intermareal de Miramar, coordinada localmente por Nadia Parente. Allí, los
participantes llevaron adelante tareas de observación y registro de organismos
característicos de este ambiente, incorporando herramientas para su
identificación y documentación, al tiempo que profundizaron en la importancia
ecológica de uno de los sectores con mayor biodiversidad del litoral
bonaerense.
La capacitación
incluyó además una recorrida interpretativa por el área paleontológica ubicada
en las inmediaciones del muelle de Miramar, guiada por Mariano Magnussen
Saffer, integrante de la Fundación Azara, Universidad Maimonides y vecino de la
ciudad. Durante la actividad se abordó la historia geológica de la región, la
formación de los acantilados costeros y la extraordinaria riqueza
paleontológica que caracteriza al sudeste bonaerense, reconocido
internacionalmente por los numerosos hallazgos de fauna fósil del Cenozoico.
Posteriormente
se desarrolló un conversatorio sobre la historia científica de Miramar y los
principales descubrimientos paleontológicos realizados desde mediados del siglo
XIX hasta la actualidad. También se compartieron experiencias relacionadas con
la preparación y conservación de material biológico destinado a colecciones
científicas, técnicas empleadas en anatomía comparada, toma de muestras
orgánicas y procedimientos de laboratorio, generándose un enriquecedor
intercambio entre estudiantes e investigadores de distintas disciplinas.
Como parte del programa de actividades, los estudiantes e
investigadores también visitaron el Bosque del Vivero Municipal
"Florentino Ameghino", donde fueron recibidos por el guardaparque
Argentino Montagni. Durante el recorrido, ofreció una charla sobre la historia
del bosque, su proceso de forestación, la diversidad de especies que lo
componen y su importancia ecológica para la región. La visita propició, además,
un enriquecedor intercambio de conocimientos y experiencias entre los participantes,
fortaleciendo el vínculo entre la investigación científica y la gestión de los
espacios modificados por el ser humano.
Aprovechando
las condiciones meteorológicas favorables, se realizaron además ensayos para la
puesta a punto de técnicas de monitoreo de mamíferos marinos mediante el uso de
drones, actividad coordinada por Ignacio Núñez, estudiante de Medicina
Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires. Las pruebas permitieron efectuar
vuelos de aproximadamente 500 metros mar adentro, a una altura de entre 30 y 40
metros, obteniéndose resultados muy positivos para futuras tareas de
observación y registro de grandes vertebrados marinos.
Como cierre de
las actividades, el grupo tuvo la oportunidad de observar y registrar un
conjunto de cinco ejemplares de ballena franca austral (Eubalaena australis) que
permanecieron durante varias horas a aproximadamente un kilómetro de la costa
de Miramar. El avistamiento constituyó una experiencia de enorme valor para la
formación de los estudiantes y aportó información relevante para el
conocimiento y seguimiento de la biodiversidad marina local.
La visita
reafirma el creciente interés de instituciones científicas nacionales por
Miramar como escenario para el desarrollo de investigaciones, prácticas de
campo y actividades de formación, integrando biodiversidad marina,
paleontología, historia de la ciencia, educación ambiental y conservación del
patrimonio natural. Este tipo de iniciativas fortalece los vínculos entre la
comunidad científica y el territorio, al tiempo que contribuye a poner en valor
la riqueza natural y cultural que distingue a la ciudad bonaerense.