Las ballenas, delfines y marsopas
son algunos de los mamíferos más especializados del planeta, pero su
extraordinaria adaptación al ambiente marino fue el resultado de un largo
proceso evolutivo. Un nuevo estudio encabezado por especialistas del CONICET
reconstruyó esa historia desde una perspectiva ecológica, revelando cómo estos
animales modificaron sus formas de vida y ocuparon distintos nichos a lo largo
de más de 50 millones de años.
Para
llevar adelante la investigación, el equipo analizó información de más de un
centenar de especies fósiles y actuales, evaluando características como el
tamaño corporal, el tipo de alimentación, la locomoción, los órganos
sensoriales y el hábitat. A partir de estos datos pudieron reconstruir los
cambios ecológicos que acompañaron la evolución del grupo.
Los
resultados muestran que la historia de los cetáceos estuvo marcada por varias
radiaciones evolutivas, es decir, períodos en los que surgieron rápidamente
numerosas especies adaptadas a diferentes modos de vida. Estas transformaciones
estuvieron impulsadas tanto por cambios ambientales globales como por
innovaciones anatómicas que permitieron explotar nuevos recursos en los
océanos.
El
estudio también permitió distinguir con claridad tres grandes grupos
ecológicos: los arqueocetos, las primeras ballenas que aún conservaban rasgos
de sus ancestros terrestres; los misticetos, las actuales ballenas con barbas
filtradoras; y los odontocetos, el grupo que incluye a delfines, orcas y
cachalotes, caracterizados por poseer dientes y sofisticados sistemas de
ecolocalización.
Según los investigadores, comprender cómo
los cetáceos respondieron a grandes cambios climáticos y ambientales del pasado
no solo ayuda a reconstruir su historia evolutiva, sino que también aporta
herramientas para entender cómo podrían enfrentar los desafíos que imponen las
transformaciones actuales de los ecosistemas marinos.
Mas info en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm
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