lunes, 6 de enero de 2020

Fósiles en Patagonia pueden arrojar luz sobre la extinción de los dinosaurios.

¿Por qué algunas criaturas lograron sobrevivir a la era mesozoica y los dinosaurios prácticamente desaparecieron?. El hallazgo en la Patagonia argentina de multitud de restos de animales y plantas promete ayudar a arrojar más luz sobre un misterio aún por desentrañar.
Normalmente, el descubrimiento de dos nuevas especies de dinosaurios durante una expedición ya adquiere gran relevancia por sí mismo, pero pasó a ser un asunto menor cuando a esos fósiles les siguieron otros de mamíferos, peces, anfibios e incluso polen de entre 65 y 70 millones de años de antigüedad, justo cuando se produjo la gran extinción.
"Como paleontólogo uno suele descubrir grandes dinosaurios porque son los restos que mejor se ven y son más fáciles de encontrar, pero toda esta fauna minúscula en general no aparece", explica a Efe Federico Agnolin, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) argentino y uno de los integrantes de la expedición.
El yacimiento en cuestión, situado en la provincia argentina de Santa Cruz (sur) y con vistas al famoso glaciar Perito Moreno, solo pudo ser explorado en dos breves ocasiones en 2019, y aún así ya permite a los científicos hacerse una mayor idea de cómo era la vida en la región millones de años atrás.
"Lo que nos permite este hallazgo no es tirar por la borda la extinción de los dinosaurios debido al meteorito. La teoría del meteorito parece ser la correcta, pero lo que nos permite saber es cómo hicieron para sobrevivir determinados animales y por qué otros se extinguieron. Eso nos puede enseñar muchísimo de cómo sobreviven las especies a un invierno nuclear de miles de años", afirma Agnolin.
No fue hasta la segunda expedición cuando los paleontólogos dieron con la parte más asombrosa de la investigación, que incluye, según Agnolin, "restos de pequeñas serpientes y de mamíferos que vieron nuestros más antiguos ancestros y convivieron a la sombra de los dinosaurios".
Esa búsqueda detallada también les condujo al hallazgo "inédito" de restos de caracoles terrestres, que el investigador del Conicet señala como los registros más antiguos de muchas familias de estos moluscos y que cree que van a dar "mucho que hablar" en el mundo científico.
Las tortugas no se vieron afectadas por la caída del meteorito y los dinosaurios prácticamente desaparecieron; determinadas lagartijas y serpientes sobrevivieron y otras no. Este misterio sigue huérfano de respuesta, pero la investigación en la Patagonia podría ayudar a despejar la ecuación.
Agnolin expone que los paleontólogos aún no se han puesto de acuerdo respecto al denominador común de las especies supervivientes y por ahora sostienen múltiples hipótesis que hacen referencia a cuestiones fisiológicas, largos períodos de hibernación -en el caso de las tortugas- o metabolismos extremadamente acelerados.
Del mismo modo, tampoco existe consenso sobre por qué los dinosaurios no pasaron el corte: "Eran muy diversos, tenías un animal carnívoro y un "Nullotitan" gigantesco que comía plantas y no tienen nada que ver. Sin embargo, ninguno de los dos sobrevivió", relata el investigador.
El próximo marzo los investigadores volverán al lugar para llevar a cabo una expedición mucho más exhaustiva y con muchos más recursos, y esperan aumentar sus reservas con fósiles de nuevas especies, tanto de dinosaurios como de otros animales más pequeños, para estar un paso más cerca de conocer qué sucedió en la Tierra millones de años atrás.  Fuente; La Vanguardia – EFE.