Mostrando entradas con la etiqueta lacev. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lacev. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de abril de 2026

Paleoteius lakui, un nuevo lagarto que ilumina la Patagonia del fin de los dinosaurios.

 







El hallazgo de un diminuto reptil fósil en la Patagonia argentina está arrojando nueva luz sobre uno de los momentos más decisivos en la historia de la vida en la Tierra. Se trata del lagarto terrestre más completo registrado hasta ahora para el Cretácico tardío en Sudamérica, un período inmediatamente anterior a la gran extinción que puso fin a la era de los dinosaurios. Este descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre estos animales, sino que también permite comprender mejor su evolución en los continentes del hemisferio sur.

El estudio fue llevado adelante por un equipo internacional liderado por investigadores del CONICET, con base en el Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados del Museo Argentino de Ciencias Naturales. Los restos fósiles fueron encontrados en la provincia de Río Negro y corresponden a un reptil que vivió hace aproximadamente 70 millones de años.

La nueva especie fue denominada Paleoteius lakui y proviene de sedimentos de la Formación Allen, en el yacimiento Salitral Ojo de Agua. Este sitio ya había cobrado notoriedad recientemente por otros hallazgos relevantes, lo que refuerza su importancia dentro del registro paleontológico de la región.

De acuerdo con los especialistas, se trataba de un animal pequeño, de poco más de 15 centímetros de longitud. Su cráneo presentaba una superficie ornamentada con pequeñas protuberancias, y sus mandíbulas estaban equipadas con numerosos dientes finos y uniformes, probablemente adaptados a una dieta insectívora. A pesar de su tamaño, el ejemplar hallado conserva gran parte del esqueleto, incluyendo secciones clave del cráneo, algo excepcional para este tipo de reptiles.

Los lagartos y lagartijas rara vez se preservan en el registro fósil debido a la fragilidad de sus huesos. Por eso, este hallazgo resulta particularmente valioso: llena un vacío de decenas de millones de años en el conocimiento de estos animales en la Patagonia, donde prácticamente no existían registros comparables.

El análisis del fósil requirió la aplicación de tecnologías de vanguardia. Mediante microtomografía computada, los investigadores lograron reconstruir digitalmente la anatomía interna del ejemplar con altísima precisión, sin necesidad de intervenir físicamente los restos. Este trabajo se realizó en colaboración con la Comisión Nacional de Energía Atómica, lo que permitió generar modelos tridimensionales fundamentales para el estudio anatómico detallado.

A su vez, el abordaje incluyó herramientas de computación de alto rendimiento proporcionadas por la Universidad Nacional de Córdoba, indispensables para llevar adelante los análisis filogenéticos que permiten establecer relaciones evolutivas entre especies.

En este sentido, los resultados fueron reveladores. El registro fósil de lagartos mesozoicos en el hemisferio sur es extremadamente limitado —apenas unas pocas especies— en comparación con las más de 150 conocidas en el hemisferio norte. En ese contexto, Paleoteius no solo incrementa la diversidad conocida, sino que además representa un linaje hasta ahora desconocido en Sudamérica.

Los estudios indican que este reptil puede ubicarse dentro del grupo de los Scincomorpha, un conjunto muy diverso de lagartos actuales distribuidos globalmente, pero que carecía de registros fósiles en esta región. Asimismo, sus posibles parientes cercanos habrían tenido una distribución amplia en otros continentes, lo que sugiere que estos reptiles ya estaban diversificados en el antiguo supercontinente Gondwana.

El descubrimiento de Paleoteius lakui constituye, en definitiva, una pieza clave para reconstruir la historia evolutiva de los reptiles poco antes del evento de extinción masiva que transformó radicalmente la vida en el planeta. Además, pone de relieve el valor de la investigación interdisciplinaria y la cooperación entre instituciones científicas.

El proyecto, que forma parte de una línea de investigación más amplia sobre el final de la era de los dinosaurios en Patagonia, contó con el respaldo de la National Geographic Society y la participación de múltiples instituciones, incluyendo la Fundación Félix de Azara, el Museo Patagónico de Ciencias Naturales y colaboradores internacionales.

Fuente: Conicey, y  Agnolín, F. L., Aranciaga-Rolando, M., Álvarez-Herrera, G., Ezcurra, M. D., Rodríguez, A. M., Chafrat, P., … & Novas, F. E. (2026). A new late Cretaceous squamate from Patagonia sheds light on Gondwanan diversity. Scientific Reports.

Mas info en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm


viernes, 28 de junio de 2024

Chloephaga dabbenei, una nueva especie de Cauquén fósil del Pleistoceno bonaerense.

 


 

 

Hace unos días, se publicó en la revista Comptes Rendus un trabajo realizado por Federico Agnolin del Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados, Fundación Azara y Museo Argentino de Ciencias Naturales (Conicet), Gerardo Álvarez Herrera, del Lacev y Museo Argentino de Ciencias Naturales (Conicet);  Rodrigo Tomassini, Instituto Geológico del Sur (INGEOSUR), Departamento de Geología Universidad Nacional del Sur (UNS)-CONICET, sobre restos fósiles de cauquenes (aves) del Pleistoceno medio del área de la cuenca de San José, sudoeste de la provincia de Buenos Aires, Argentina

Entre varios restos de aves, se reconocieron a una nueva especie, Chloephaga dabbenei, un cauquén más grande que los actuales, y de hábito más bien caminador. El nombre está dedicado a Roberto Dabbene, un importante ornitólogo ítalo-argentino. Además hay restos de cauquén común, que ya habitaba por estos pagos; y de un cauquén chiquitín, que puede que también puede ser una especie nueva, pero faltaría material para asegurarlo.

Con este hallazgo y estudio, se obtuvieron nuevos conocimientos de las especies de cauquenes que vivieron en el pasado; además, de otra ave más caminadora que sus contrapartes actuales. También se infiere que convivieron con varias especies emparentadas, cómo pasa hoy en cierta época del año.

El género Chloephaga Eyton, 1838, que consta de cuatro especies que se reproducen en la Patagonia, abarca anátidas endémicas de América del Sur. A pesar de su prominencia en la avifauna actual, estas especies han dejado un registro fósil limitado.

La especie recientemente descrita es notablemente grande, y se encuentra dentro del rango de tamaño superior observado en machos de C. picta . El tarsometatarso es de eje recto con trócleas distales poco divergentes, características que se correlacionan con hábitos cursoriales, que están ausentes en otros miembros de Chloephaga.

Es muy valioso el conocimiento de las especies extintas de cauquenes. Lamentablemente, una de las tres especies que viven en Argentina hoy, el Cauquén Colorado (Chloephaga rubidiceps) en particular, la estamos llevando a la extinción con la caza y la introducción de especies exóticas que se alimentan de sus crías. Actualmente, un equipo de la Fundación Azara, como Marina Homberg y Hernán Ibáñez trabajan para obtener mejores conocimientos para ser utilizados para su conservación.

Chloephaga es un género de aves anseriformes de la familia Anatidae que incluye cinco especies endémicas del continente sudamericano, que reciben por nombre común caiquén, cauquén, avutarda o caranca. Son aves gregarias, que se mezclan en grandes bandadas en la estación no reproductiva, caminan erguidas, parecen gansos de pico corto, notable diseño alar en vuelo: blanco con primarias, terciarias y faja central oscura (salvo Chloephaga hybrida), cola negra (salvo Chloephaga hybrida). Con hábitos migratorios (desde Patagonia al sur de Bs As).

La mayoría de las especies ha reducido su población por la caza, y algunas de ellas poseen algún grado de amenaza. En Argentina tres especies están protegidas por ley.

Mas info en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm


miércoles, 16 de agosto de 2023

El hallazgo de Venetoraptor gassenae, un ancestro de los reptiles voladores.





Los pterosaurios, también conocidos como reptiles voladores, gobernaron los cielos del planeta durante la Era Mesozoica, hace aproximadamente 160 millones de años, hasta su desaparición total hace unos 66 millones de años.

Hasta ahora se conocía bastante acerca de su extinción, pero su origen era un enigma: casi no existían registros fósiles de sus precursores. Los que había eran fragmentarios, incompletos y mal conservados. Sin embargo, un nuevo esqueleto descubierto recientemente en rocas de 230 millones de años en el sur de Brasil acaba de ofrecer pistas claras de la evolución temprana de esta especie y de sus primos más cercanos, los dinosaurios. El hallazgo, del que participaron investigadores del CONICET, se publicó en la revista Nature.

El nuevo reptil, llamado Venetoraptor gassenae, tiene un conjunto de características inesperadas: un pico similar al de una ave rapaz y manos agrandadas con garras afiladas. Sus características permiten inferir que tenía alrededor de un metro de largo y un peso de entre cuatro y ocho kilogramos. El pico de rapaz de Venetoraptor precede al de los dinosaurios en aproximadamente 80 millones de años. En las aves vivientes, los picos curvados se asocian con funciones tan dispares como desgarrar la carne de algún animal hasta despedazar frutos duros. Por lo tanto, el pico curvado de Venetoraptor gassenae y las manos prensiles con garras en forma de guadaña, podrían haber sido empleadas por el reptil para lidiar con sus posibles presas o trepar árboles.

Venetoraptor pertenece a un grupo de animales extintos llamados Lagerpetidae, cuyos fósiles fueron originalmente hallados en rocas del Período Triásico cerca de la Puerta de Talampaya, en la provincia de La Rioja. Los lagerpétidos fueron interpretados originalmente como precursores de los dinosaurios. Sin embargo, un estudio publicado también en la revista Nature en 2020 y liderado por los mismos investigadores del CONICET, propuso que en realidad eran precursores de los pterosaurios, aunque no podían volar. Previamente, no se tenía evidencia concreta sobre qué reptiles eran los parientes más cercanos a los pterosaurios. Venetoraptor gassenae es uno de los precursores de pterosaurios más completos jamás descubiertos, lo que permite por primera vez una mirada confiable de estos enigmáticos reptiles.

El fósil fue descubierto en 2022 por Rodrigo Temp Müller, investigador de la Universidad Federal de Santa María, Brasil, y autor principal del trabajo científico. Su nombre se refiere a “Vale Vêneto”, una localidad cercana al sitio de hallazgo, y “raptor”, que significa saqueador en latín y alude a su pico raptorial y manos prensiles. “Venetoraptor es el tipo de descubrimiento que cambia los paradigmas. Mirando su aspecto inesperado, es imposible no pensar en toda la diversidad oculta que espera ser descubierta”, afirma Temp Müller.

Con el análisis de Venetoraptor, los investigadores concluyeron que los antepasados de los pterosaurios y dinosaurios fueron muy variados en lo que respecta a sus adaptaciones anatómicas, comportamientos y formas de vida, algo que se ignoraba antes de este descubrimiento. “Este estudio desafía las ideas tradicionales de que la diversidad de este linaje de reptiles floreció sólo después del origen de los dinosaurios y pterosaurios. Empleamos análisis computacionales con un gran conjunto de datos para poner a prueba esta hipótesis”, asegura el paleontólogo Martín Ezcurra, investigador del CONICET en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN) que formó parte de la investigación.

El hallazgo de Venetoraptor arroja luz sobre los ecosistemas terrestres de hace 230 millones de años, en los cuales dio comienzo la historia de los dinosaurios y los pterosaurios, los cuales dominarían la Tierra durante el resto de la Era Mesozoica. En referencia a esto, Federico Agnolín, investigador del CONICET en el MACN que también formó parte del estudio, indica que “Venetoraptor constituye un precursor de los pterosaurios sorprendentemente nuevo, con una anatomía ósea desconocida para el grupo. Venetoraptor nos muestra que hay importantes sorpresas esperando ser descubiertas en las rocas triásicas de América del Sur”. Por su parte, Fernando Novas, investigador del CONICET en el MACN y parte del estudio, agrega: “Es un motivo de orgullo que los científicos sudamericanos lideren el estudio de estos atractivos aspectos de la evolución de la vida”.

Todos los autores coinciden en indicar que recién se está comenzando a documentar una gran diversidad de reptiles ancestrales a dinosaurios y pterosaurios, y los hallazgos efectuados en Brasil y Argentina ocupan un lugar de enorme relevancia. Cabe destacar que el hallazgo de Venetoraptor se publicó en la tapa de Nature. Vetenoraptor gassenae. Ilustración: Matheus Fernandes. Fuente: Conicet.

Mas info en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm