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lunes, 25 de abril de 2022

Nuevo espacio del Museo de Ciencias Naturales “Lucas Kraglievich” de Marcos Paz.

 






El intendente Ricardo Curutchet junto a autoridades municipales realizaron la inauguración del nuevo espacio del Museo de Ciencias Naturales “Lucas Kraglievich” ubicado en la calle José C. Paz 146, se informó oficialmente.

En ese marco, Victoria López, la directora del Museo, manifestó que están “muy felices de poder inaugurar el Museo en este nuevo espacio”, y se mostró muy agradecida con la familia “que nos dio la oportunidad de alquilar esta casa donde estamos muy cómodos”.

A su vez, López destacó el trabajo “sin descanso, pero con mucho gusto” de todo el equipo de Paleontología para hacer posible esta reapertura del Museo “después de varios meses” para toda la comunidad.

En tanto, Lidia, una de las dueñas de la casa, agradeció a “todos los que estuvieron formando parte de este proyecto”. “Nos sentimos recontra felices de que nuestra casa de la infancia haya vuelto a cobrar vida y sea abierta para toda la comunidad”, aseguró.

Por su parte, Curutchet resaltó que “el Museo es una marca registrada en el distrito” y comentó que “las cuestiones propias de la vida y el crecimiento hicieron que hayamos tenido que trasladar el Museo”.

El jefe comunal también indicó que este traslado se produce en sintonía con una de las políticas que se llevan adelante desde el Municipio que es la de “preservar aquellas casas que son parte de la historia de un pueblo”. Fuente; marcospaznoticias.com

Mas info en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm

jueves, 18 de julio de 2019

Encuentran evidencias de un mar prehistórico en Marcos Paz.



Investigadores de la Universidad de La Plata, del Museo de La Plata, del CONICET y de la Universidad de Comahue identificaron rastros de sedimentos marinos, peces y ostras en Marcos Paz, propios de un período geológico en que el mar tuvo una subida muy pronunciada.

La doctora Elisa Beilinson del Centro de Investigaciones Geológicas (CONICET-UNLP) afirmó a la Agencia CTyS-UNLaM que “a partir de información recopilada desde el año 2010, hemos llegado a reconstruir cómo se produjo esa ingresión marina”.

“Encontramos estratos con fauna marina, con fauna propia de estuarios y, a pocos centímetros de distancia, fauna continental”, indicó Beilinson, autora principal del estudio publicado en la revista científica Quaternary International.

Los centímetros de distancia, en las capas geológicas, son dimensiones de tiempo. Cuanto más profundo se excava, más antiguos son los sedimentos. En dicha cantera, llamada Vignona III, el trabajo para retirar tosca ha permitido descubrir fósiles de entre unos 8 mil y 90 mil años de antigüedad. En tanto, una parte del terreno se ha establecido como reserva pelontológica.

La geóloga precisó que se han encontrado “invertebrados marinos como las ostreas, vertebrados acuáticos como corvinas y tortugas, y, muy cerca, una especie de caballo extinta”.

“Por esta mezcla de fauna acuática y continental, junto las características sedimentológicas de los estratos, interpretamos que se trata de niveles depositados durante episodios de tormentas fuertes que impactaban en las zonas costeras del estuario interno del Rio de la Plata que había en ese momento y llegaba hasta la zona de la actual de Marcos Paz”, comentó la especialista. Y agregó: “Estas grandes tormentas podrían ser similares a las sudestadas que conocemos hoy en día”.

El paleontólogo Leopoldo Soibelzon del CONICET y Museo de La Plata (UNLP) comentó que “en esta cantera, se han encontrado grandes mamíferos terrestres, algunas grandes aves y también anfibios, reptiles y peces”.

En el aspecto geológico, se observa que, hace más de 70 mil años, hubo una subida del mar muy pronunciada, por lo que las aguas ingresaban por la cuenca del Río Matanza hasta la zona de Marcos Paz. “Lo que observamos como evidencia son restos de valvas de ostras y, posteriormente, sedimentos que indican la bajada del mar y la vuelta de ambientes de pastizales”.

Lo que se observa en aquellos sedimentos no es un fondo de mar, sino que hubo un estuario donde el mar se encontraba con el continente. “Es un registro interesante e importante a nivel global, ya que se vincula con este estadio isotópico 5E que nivel global marcó un ascenso del nivel del mar en todo el mundo”, aseveró Beilinson.

La investigadora de la UNLP aclaró que “pueden haber ciertos debates, porque el aumento del nivel del mar en el hemisferio norte está datado en unos 120 mil años, mientras que los sedimentos de este estuario son más jóvenes de acuerdo a las dataciones realizadas con radiocarbono y luminiscencia opticamente estimulada, pero ocurre que, a diferencia de lo que se suele considerar, la elevación del nivel del mar no se produce en todas la partes del mundo al mismo tiempo”.

De este estudio, también participaron María Sol Raigemborn del Centro de Investigaciones Geológicas (CONICET-UNLP), Sergio Rodriguez de la Facultad de Ciencias Naturales y MLP, Esteban Soibelzon, Germán Mariano Gasparini y Facundo Iacona del Museo de La Plata-UNLP y CONICET, Lydia Calvo-Marcilese del Laboratorio de Bioestratigrafía (YPF Tecnología), Gabriela Cusminsky de la Universidad Nacional del Comahue (INIBIOMA-CONICET) y Florencia Mari del Centro de Investigaciones Geológicas (CONICET-UNLP).


domingo, 22 de abril de 2018

Pampagyps imperator, una nueva especie de cóndor de 30 mil años de antigüedad en Buenos Aires.


Superaba los 2,50 metros con sus alas abiertas y tenía garras más fuertes que el cóndor actual, por lo que los paleontólogos estiman que podría cazar a sus presas. Sus restos fósiles fueron hallados en el partido de Marcos paz, a solo 34 kilómetros de la Capital Federal.

El investigador del Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN) y del CONICET Federico Agnolin comentó a la Agencia CTyS-UNLaM que “este hallazgo es único no solo para la provincia de Buenos Aires sino para toda la Argentina, porque es la primera vez que se encuentra un ejemplar tan bien preservado de un cóndor extinto y del que, hasta ahora, se desconocía su existencia”.

Este nuevo linaje  de cóndores fue bautizado como Pampagyps imperator. “Su nombre significa algo así como buitre emperador de las Pampas”, indicó Agnolin, autor principal del estudio que se publicará en la Revista del Museo Argentino de Ciencias Naturales. Y agregó: “Era un cóndor de gran tamaño, que pudo haber alcanzado hasta los tres metros de envergadura con las alas abiertas”.
Si uno viajara 30 mil años antes del presente, al momento en que esta ave imperaba en los cielos de la región pampeana y aun no había llegado el hombre hasta estas latitudes, se encontraría con una megafauna terrestre completamente distinta a la actual.
“Había mastodontes, que eran muy parecidos a los elefantes actuales; perezosos gigantes que superaban la tonelada de peso; gliptodontes, casi del tamaño de un Fiat 600; y entre los carnívoros estaba el conocidísimo tigre dientes de sable”, enumeró el especialista Agnolin.
El paleontólogo Federico Brissón Egli, coautor de este estudio y también investigador del MACN y del CONICET, subrayó que “lo más importante de este yacimiento de Marcos Paz es que, además de encontrar fósiles de animales de gran tamaño, también se encuentran restos de animales pequeños, de microvertebrados, de aves, de lagartos, de peces, que es mucho más difícil que se preserven a través del tiempo, y eso es lo que hace a esta cantera diferente, al  mostrar una ventana de estas especies que son muy importantes para el ecosistema”.
Parte de la cantera fue declarada como reserva paleontológica, solamente utilizable con fines científicos. En las más de seis hectáreas que tiene el sitio explorado en su totalidad, los investigadores realizan un hallazgo nuevo a cada paso. Pero, sin dudas, el descubrimiento más importante que ha dado este lugar desde que comenzó a ser estudiado en 2010 es, justamente, el Pampagyps imperator, por tratarse de una especie desconocida hasta hoy.
Los investigadores determinaron que esta ave tenía una gran capacidad para abrir y cerrar sus garras. “Un hueso del miembro posterior nos muestra que las inserciones de los músculos eran mucho mayores a la de los cóndores actuales, por lo que posiblemente podría cazar presas”, explicó el doctor Federico Agnolin a la Agencia CTyS-UNLaM.
En la actualidad, los cóndores son animales que se alimentan solamente de carroña. Por su parte, el cóndor emperador de las Pampas, con sus hasta 3 metros de envergadura, debió de ser temible para sus presas, entre las cuales podía haber pequeños vertebrados como roedores, reptiles y patos.
No obstante, el Pampagyps imperator también debía alimentarse de los cadáveres de los grandes mamíferos que habitaban la región. “Piensen que, en aquella épocas, vivían especies enormes que cuando morían dejaban sus carcasas en descomposición; por ello, también había una gran diversidad de animales carroñeros, como lobos, otros mamíferos y otras aves, como los caranchos, con los que debía competir el Pampagyps”, analizó el doctor Agnolin.
En aquel entonces, las aves carroñeras eran mucho más abundantes que en la actualidad. También, había mamíferos de tamaños gigantes. Pero a todas estas especies les llegó su ocaso hace unos 10 mil años, tiempo que también quedó registrado en los sedimentos de la cantera de Marcos Paz, ubicada casi en el límite fronterizo con el partido de La Matanza y a unos 150 metros de la Ruta 3.
Aparentemente, la llegada del hombre tuvo un papel decisivo en la extinción de toda esta fauna prehistórica, pero no fue el único factor. “Hace 10 mil años, se produjeron grandes cambios climáticos que provocaron que la fauna estuviera en retracción, con pocas especies”, contó Agnolin. Y añadió: “Cuando llegó el hombre, comenzó a cazar esas enormes bestias, y ese fue el puntapié final para hacerlas desaparecer”. Y fue igual la suerte que corrió el Pampagyps imperator
“Al desaparecer estos enormes animales que el hombre cazaba, también se extinguieron los animales carnívoros que se alimentaban de los cadáveres de esas bestias, entre los cuales se encontraban las aves carroñeras”, relató el investigador del MACN y del CONICET.
El estudio que se realiza en la cantera Vignogna de Marcos Paz está dirigido por el paleontólogo del Museo de La Plata y del CONICET Leopoldo Soibelzon. De este equipo de investigación también participan Esteban Soibelzon, Sergio Rodríguez, Facundo Iacona y la geóloga Elisa Beilinson, todos ellos también del Museo de La Plata. Asimismo, el estudiante de paleontología David Piazza ha participado desde las primeras exploraciones a este yacimiento.
Cuando vivían aquellas especies, la zona era muy distinta. “Hoy, tenemos pastizales, lagunas, tenemos bosques, pero, hace 30 mil años, el ambiente era prácticamente como el de la Patagonia, un semidesierto, con arbustos, muchos estepas, mucha aridez, el clima era mucho más frío que ahora, y en algunos períodos hubo ingresiones marinas hasta este sitio, por lo que también se encuentran peces de agua salada en uno de los niveles de la cantera”, detalló Agnolin.Ilustracion: Lio.