Tendremos a nuestro tercer invitado de honor, Mariano A. Magnussen del Laboratorio Paleontológico del Museo de Ciencias Naturales de Miramar - Fundacion Azara , nos vendrá a platicar sobre la historia del museo y sus joyas paleontólogicas de esa localidad Argentina..
Cita : jueves 20 de Mayo 18hrs (Horario de Mexico) 20hrs (Horario de Argentina)
Los esperamos por las diferentes redes de GeoXplora, 18 hs (México Centro), 20 hs (Argentina), 18 hs (Kansas, Usa), 20 hs (Brasilia, Brasil), 19 hs (New York) 01 hs 21 de Mayo (Madrid, España).
Fue un importante carnívoro marsupial perteneciente a los
Sparassodonta de la Era Terciaria, muy parecido al "Tigre dientes de
sable" invasor, pero sin parentesco alguno, ya que este último es un placentario.
Es otro ejemplo de evolución paralela, es decir, dos
especies totalmente distintas morfológicamente y que nunca habitaron juntas el
mismo continente, se parecen, ya que ambas cumplían el mismo rol en el
ecosistema.
Thylacosmilus
llevaba unos largos y afilados colmillos proyectados hacia abajo y adentro de
unos 15 centímetros y su tamaño corporal era como la de un puma viviente. A
diferencia del "Smilodon", el Thylacosmilus
no tenía incisivos ni una baina protectora para los caninos, los cuales crecían
permanentemente como los dientes de un roedores. Es muy posible que sus víctimas
fueran los grandes mamíferos Notoungulados como los nombrados más
anteriormente, los cuales mataban con una simple mordida en el cuello. Sus
caninos habrán infligido a sus presas heridas profundas, logrando que el enorme
animal muera desangrado segundos después del terrible ataque.
En Sudamérica se han hallado muy pocos restos. Se conoce
un cráneo muy deformado de la Provincia de Córdoba y Catamarca. Un cráneo más
completo procede del Plioceno de la localidad bonaerense de Chapadmalal.
Su extinción está asociada a los importantes cambios
ambientales que sucedieron al final del Plioceno y a la ausencia de las grandes
presas que este asechaba. Thylacosmilus atrox tuvo una
masa corporal entre 90-140 kg. Genero Relacionado: Thylacosmilus
lensis.
Cráneo de Thylacosmilus, Edad Araucanense de Catamarca.
MACN de Buenos Aires. Esqueleto de Thylacosmilus recreado in situ en el Museo
Punta Hermengo de Miramar, por el Técnico Mariano Magnussen Saffer. Presentado
en las JAPV. 2014
Se trata de
un armadillo fósil emparentado con el mismo género viviente (el peludo
pampeano).
El origen de
la presente estirpe es sudamericano, cuyos restos fósiles de sus antecesores
corresponden al Eoceno, es decir, hace unos 45 millones de años antes del
presente, pero al restablecerse la unión de ambas Américas, este género se
desplaza hasta la parte media de Norteamérica.
Era un
armadilloacorazado. La armadura de este
animal estaba constituida por un mosaico de pequeñas placas óseas que se
desarrollan en la capa inferior de la piel o dermis, y están recubiertas de
epidermis córnea.
Constituye un
sistema de protección contra los depredadores; y en este género estaba
protegida incluso la cola. Las placas formaban un escudo de una sola pieza
sobre los hombros y otro sobre los cuartos traseros.
La parte
media del cuerpo del animal estaba recubierta por unas placas que forman bandas
transversales articuladas entre sí, es decir, que estaban unidas por una piel
blanda. Gracias a esto podían enrollarse hasta formar una bola completamente
acorazada y cubrir la única zona del cuerpo que se halla desprotegida: el
abdomen. Eran animales de cuerpo robusto, con patas cortas y musculosas que les
permitían moverse con cierta rapidez.
Las
extremidades poseían garras semejantes a uñas y el armadillo las utilizaba para
conseguir su alimento o para excavar madrigueras.
Sus hábitos
eran nocturnos y se alimenta de insectos, gusanos, pequeños vertebrados y, a
veces, carroña. Restos fósiles de este y otros géneros morfológicamente
similares son hallados con frecuencia en los afloramientos sedimentarios
correspondientes al Plioceno y Pleistoceno pampeanos.
Imágenes;
Ejemplar de Chaetophractus sp, de la colección
paleontológica del Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar. Vista superior
del ejemplar muy completo y detalles del cráneo. Ejemplar actual comiendo carroña,
autor desconocido.
El Paedotherium
fue el representante más pequeño de un grupo muy abundante. Sus dimensiones y
aspecto en vida recuerdan a la liebre patagonica o mara (Dolichotis
australis).
Su cráneo era
corto y robusto con una cierta semejanza a los de un roedor e incisivos muy
prominentes de crecimiento continuo y cincelados pero cortos, ausencia de
caninos, premolares y molares alargados, bilobulados y en número de seis en
cada mitad del maxilar y mandibular.
Presenta
orbitas grandes señalando posibles hábitos crepusculares o nocturnos, y aparato
auditivo muy desarrollado, lo que permite inferir posibles hábitos terrestres y
subterráneos. Miembros delanteros digitígrados, mientras los posteriores son más
lagos y plantígrados.
Se alimentaban
de vegetales duros y es muy probable que vivieran en madrigueras, las cuales
excavaban ellos mismos. Fue una especie muy exitosa que vivió desde el Mioceno
hasta el Pleistoceno inferior.
Su extinción está
asociada a cambios ambientales que afectaron dramáticamente su población. Es
una de las especies de notoungulados mejor conocidas en la región pampeana por
la abundancia de sus fósiles. Foto de un ejemplar exhibido en el Museo de
Ciencias Naturales Punta Hermengo de Miramar, hallado por Mariano Magnussen. Ilustración
de Daniel Boh.
Si bien el hallazgo se produjo hace aproximadamente
diez años, los expertos lograron establecer ahora que se trata de un pequeño
mamífero de la familia de los proteroterios, una especie muy primitiva de
América del Sur denominada "falso caballo".
Un extraño fósil de cinco millones de años de
antigüedad fue hallado a pocos kilómetros del centro de la ciudad de Las Termas
de Río Hondo.
Se trata de un mamífero de pequeño tamaño y muy
parecido a los caballos actuales, pero sin parentesco alguno, cuyos restos son
el primero en su tipo para el Museo Municipal Rincón de Atacama.
El hallazgo de los fósiles fue realizado por
Sebastián Sabater, director del mencionado museo y los restos fueron estudiados
en forma conjunta con Mariano Magnussen y Daniel Boh (Museo Municipal Punta
Hermengo, Miramar) y Carlos Estarli (Fundación Argentavis).
Los fósiles hallados hace diez años, pero que recién
se dieron a conocer públicamente, se corresponden con los de un pequeño
mamífero de la familia de los proteroterios, los cuales no tienen parentesco
directo alguno con especies actuales, perteneciente a una estirpe muy antigua
de América del Sur. "El espécimen está constituido por numerosos huesos
del esqueleto, aunque falta el cráneo", explicaron los investigadores.
Los proteroterios son uno de los ejemplos más
conocidos en convergencia adaptativa o evolución paralela, es decir, la
semejanza entre los caballos que se desarrollaron en otros continentes y el
grupo sudamericano conocido como los proteroterios (Proterotheriidae)
desarrollados en total aislamiento biogeográfico. "Estos pequeños ´falsos
caballos´ fueron animales gráciles de lomo relativamente corto y extremidades
alargadas con pezuñas.
En la cabeza, el rostro no es particularmente largo y
los ojos eran grandes. Recuerdan vagamente, más que a los caballos, a las
gacelas u otros animales herbívoros pequeños o medianos", añadieron.
Por las proporciones de sus miembros se cree que
también habitaban espacios más boscosos que los caballos tal como los conocemos
en la actualidad, "lo que permite hacer inferencias en aspectos
paleoambientales y paleoclimaticos, para entender cómo fue la provincia de
Santiago del Estero varios millones de años atrás", recalcaron. "Es
la primera vez que el Museo Municipal Rincón de Atacama halla representantes
fósiles de esta familia de mamíferos autóctonos.
El material fue recuperado tiempo atrás en unos
pequeños acantilados sobre el río Dulce, próximos a la ciudad, en sedimentos que
corresponden al período Mio-Plioceno (unos 5 millones de años atrás), y fue
presentado en el año 2015 en las XXIX Jornadas Argentinas de Paleontología de
Vertebrados", señalaron los expertos.
El Museo
Municipal Punta Hermengo de la ciudad de Miramar (provincia de Buenos Aires,
Argentina) dio a conocer el hallazgo y recuperación de un enorme fémur de un
perezoso gigante ya extinto, y el mamífero prehistórico terrestre mas grande
que habito en América del Sur.
Entre las
localidades de Mar del Sud y Centinela del Mar (cerca de Miramar) es rica en
fósiles del Cuaternario, especialmente mamíferos de gran tamaño que habitaron
estas llanuras hace unos 500.000 años.
Recientemente
y gracias al aviso de un vecino marplatense, Daniel Tassara, que realizaba un
paseo por allí, el personal y voluntarios del Museo Municipal “Punta
Hermengo” de la ciudad de Miramar, pudieron recuperar un inmenso fémur de 90 cm
de largo por 35 cm de ancho, además de un fragmento de cráneo, correspondientes
a un Megaterio (Megatherium americanum), el más grande de los antiguos
perezosos y posiblemente el más grande de los mamíferos que habitó
América del Sur.
Los perezosos gigantes eran originarios de este
continente y se diversificaron en diversos ambientes, alcanzando en algunos
casos tamaños gigantescos como en el caso del Megaterio que pesaría de 3 a 4
toneladas y alcanzaba los 6 metros de largo. Otra particularidad es que se pudo
comprobar que estos animales se podían desplazar en dos patas, tal como lo
demuestran las huellas halladas.
También
tenían grandes garras, que se cree usaba para desgajar las ramas de los árboles
de esos tiempos como los Talas o Algarrobos, para así poder comer de sus hojas.
Esto último se puede suponer debido a la forma de su paladar, que es estrecho y
sugiere que era muy selecto para elegir su alimento, compuesto de frutos y hojas
de los árboles, aunque no se descarta que se alimentara de vegetales más duros
como los pastos. Se
extinguieron a principios del Holoceno, hace unos 10.000 a 8.000 años,
posiblemente por cambios en su hábitat, aunque los científicos postulan
también, que los primeros seres humanos en la región los cazaban regularmente,
acelerando su extinción. La
tarea fue realizada por Daniel Boh, Director del citado Museo, el técnico
Mariano Magnussen Saffer y por los voluntarios Francisco De Cianni y Francisco
Elguero Suárez. Durante el trabajo de campo también se pudo ubicar otros
fósiles que serán desenterrados en otra oportunidad y que demuestran la riqueza
natural de nuestro distrito.
El Museo de Miramar había presentado hace algo mas de un
año el cráneo de otro individuo de Megaterio, hallado en las inmediaciones del
Bosque del Vivero Dunicola Florentino Ameghino, restos aislados de otros
ejemplares y parte del cráneo y mandíbulas de un ejemplar juvenil de esta
especie, lo que convierte a esta región como una de las principales en el mundo
en restos fósiles del Cuaternario (Últimos 2,5 millones de años).
El
enorme fósil recuperado ya se encuentra en la sala de paleontología del museo
miramarense y será catalogado a fin de ponerlo a disposición de cualquier
científico que desee estudiarlo, ya que el patrimonio paleontológico de
Argentina se encuentra protegido por la ley 25.473, y localmente la ordenanza
municipal 248/88 habilita solo al museo municipal proceder ante estos
hallazgos. Para
conocer mas sobre las criaturas prehistóricas de esta región, los invitamos a
visitar el sitio www.museodemiramar.com.ar. año 2016.
El titular del organismo,
Adrián Giacchino dio a conocer los pasos para la construcción de la nueva sede
donde se expondrá la rica colección arqueológica y paleontológica local.
La construcción del nuevo
museo de Ciencias Naturales en Miramar comienza a tomar forma a
partir de ciertos pasos que van afianzando un proyecto edilicio ya presentado
ante el Concejo Deliberante el cual tuvo buena recepción por parte de
los diversos bloques.
“El edificio estará en el
acceso al vivero dunícola por avenida 26 con una inversión compartida junto al
municipio”, dijo ante LA CAPITAL, el titular de la Fundación Azara,
Adrián Giacchino.
De esta manera, habrá una
división del actual museo municipal Punta Hermengo, creado en 1977 con
temática general. Allí, permanecerá toda la documentación histórica de la
ciudad y el distrito, previa refacción del lugar ya que habrá más espacio tras
el traslado de las piezas y esqueletos.
La nueva sede contará con 500
metros cubiertos que contendrán un hall de ingreso, tres salas de exhibición
con todo lo relacionado a geología, paleontología, biodiversidad y arqueología,
en todos los casos con foco en la riqueza del patrimonio natural de la zona.
También habrá gabinetes de
investigación, un laboratorio, depósito para las colecciones que no estén en
exhibición, áreas de servicio y mantenimiento.
El municipio se comprometió a
aportar el espacio físico para el emplazamiento de la nueva sede y la
construcción de la estructura general hasta llegar al cerramiento, mientras que
Azara brindará las terminaciones del edificio, equipamiento y el montaje
moderno de las salas de exhibición.
Una vez en funcionamiento, el
museo será gestionado entre ambas partes y la intención es que además de
resguardar y divulgar el patrimonio natural de la zona, sea una institución
educativa, cultural y científica viva en continua actividad.
“Creemos que el patrimonio
arqueológico, paleontológico y de biodiversidad debe tener un lugar mejor, que
revalorice su trascendencia, ese es el objetivo principal”, expresó Giacchino.
“En breve bajará el proyecto
para tratarse en sesión del Concejo Deliberante. Más allá de las
particularidades que podrán ser analizadas por parte de los diversos espacios
políticos, en general hubo buena recepción ya que apunta a revalorizar el
patrimonio del distrito, con una finalidad educativa, cultural y turística”,
agregó.
Actividades
El nuevo edificio no sólo
apuntará a la cuestión meramente expositora, sino también se pretende que
funcione como un espacio donde profesionales puedan investigar de manera
permanente y también se trabaje mediante convenios con universidades y otras
instituciones relacionadas.
“La idea es que sea un museo
vivo, no un lugar que vas a visitar y 10 años después está la misma muestra.
Por eso la mampostería general estará a cargo del gobierno municipal, nosotros
vamos a hacernos cargo de las terminaciones junto al montaje de las exhibiciones,
como de áreas técnicas, entre ellas el laboratorio de prepararán los fósiles,
gabinete de investigación, áreas administrativas”, sostuvo el titular de Azara.
Riqueza y crecimiento La riqueza arqueológica y
paleontológica que cuenta Miramar se conoce en los ámbitos científicos
desde el siglo 19, eso sumado a las ya famosas huellas de un tigre diente de
sable encontradas en cercanías del vivero dunícola y toda la colección
existente, hicieron que la Fundación Azara se comprometiera con este
proyecto. “La institución tiene un
potencial para seguir creciendo, entonces nos interesó mucho participar porque
vimos una necesidad obvia de ampliación. Además, en lo particular anteriormente
fui colaborador activo del museo Punta Hermengo. Luego cuando la fundación
comenzó a intervenir en diversos lugares era como algo pendiente hacer algo
acá, ya desde la gobernación de Eduardo Duhalde por el año 1995
empezamos a mandar notas”, manifestó Giacchino. Casi 25 años después se nos
presenta la posibilidad concreta de reactivar esa idea de nuestros tiempos de
juventud que me parece genuina e interesante. Además diversifica la actividad
que viene realizando nuestra institución, tanto en yacimientos vinculados al
mesozoico y en este caso a otra época dentro de la provincia de Buenos
Aires”, mencionó. Fuente; La capital Net.
Mientras los niños juegan en la arena y los
padres comparten unos mates bajo el sol en la playa, a centímetros de ellos hay
historias milenarias que esperan ser descubiertas y contadas.
No es sorpresa que en
Miramar se hagan hallazgos paleontológicos de repercusión internacional, o así
al menos es lo que viene sucediendo desde que Florentino Ameghino visito la
ciudad en 1908 generando hallazgos y teorías que aún son utilizadas en toda
América.
Recientemente se hallaron y recuperaron
restos óseos de gran tamaño pertenecientes a gigantescos animales ya extintos
que deambulaban por lo que hoy es la ciudad de Miramar, a pocos metros del
muelle de pescadores, y a 1,5 kilómetros de la zona céntrica de la ciudad.
Especialistas del Museo
Municipal Punta Hermengo, dependiente de la Secretaria de Turismo y Cultura de
la Municipalidad de General Alvarado, comenzaron el año con el hallazgo de
restos fósiles de Perezosos gigantes que vivieron en esta zona hace algo más de
100 mil años.
Paralelamente cuando la prensa mundial
hablaba del hallazgo de un cráneo y otros restos fósiles de un Promacrauchenia,
también encontrados por el museo local a unos 4 kilómetros de este sitio, el
personal del Museo de Miramar realizaba otro hallazgo paleontológico
excepcional.
Durante los últimos días de diciembre
ocurrió una sudestada, algo poco frecuente para esta época. El mar había
retirado gran parte de la arena de la playa a pocos metros del muelle de
pescadores de la ciudad balnearia, dejando a simple vista, un afloramiento
geológico en el cual asomaban unos restos óseos de pocos centímetros y de color
negro.
En ese momento, Mariano Magnussen,
integrante del museo observaba el sitio desde el lado norte y Daniel Boh
observaba desde el lado sur, y encontraron restos de por lo menos cinco
individuos semi articulados e incompletos de perezosos gigantes.
Se comenzaron las tareas de excavación,
pero esas pequeñas “manchas negras” en los acantilados, se convirtieron en
enormes huesos de Lestodontes, conocidos científicamente como Lestodon
armatus, un perezoso gigante que habito en esta zona, cuando el área era un
gran pantanal que albergaba grandes criaturas ya desaparecidas, a muchos
kilómetros de la playa costera de entonces, ya que la playa en ese momento se
encontraba a unos 200kilometros mar adentro de su ubicación actual.
Sin dudas, Miramar, conocida como la ciudad
de los niños y la familia, atesora unos de los yacimientos fosilíferos más
ricos del mundo correspondientes a los últimos 4 millones de años. Justamente
el sabio Florentino Ameghino, el primer gran científico sudamericano fue quien
publico la riqueza de esta zona, cuya extensa bibliografía de los hallazgos en
la ciudad balnearia se encuentra en las bibliotecas universitarias de todo el
mundo.
Posteriormente científicos de gran
prestigio del Museo de ciencias naturales de Buenos Aires y La Plata dieron sus
maravillosas contribuciones. Hoy en día, el Museo local resguarda
principalmente los hallazgos realizados en los últimos 30 años por equipos
locales.
En estos momentos solo exhibimos en nuestro
museo algo menos del 10 % de la colección total que poseemos, pero a pesar de
ello, mostramos al público una importante diversidad de formas extintas de
nuestra región, sostuvo Mariano Magnussen.
El Lestodonte era un gran
herbívoro, el cual recogía su comida a orillas de los pantanos o cauces
fluviales, y era el tercer animal continental de mayor tamaño, después del
Megatherium (otro perezoso) y del Stegomastodon (elefante sudamericano),
argumento Daniel Boh.
Su cráneo tenía una región rostral muy ensanchada. Los huesos de sus
miembros eran grandes y gruesos. Su dentición era simple, pero resaltaban hacia
afuera de la boca unos colmillos muy grandes, lo que se convertía en una
defensa contra los posibles depredadores. Su masa estimada es de 2,5 toneladas.
Tenía 1,80 de ato y 4 metros de largo.
Daniel Boh, detallo; “en pocos metros se recuperaron días atrás restos
fósiles de al menos cinco individuos, incluyendo mandíbulas, fémures enormes,
articulaciones, falanges, vertebras, costillas entre otros, sumado al material
que ya se encontraba en el museo, podemos decir que podemos armar un esqueleto
completo de este gigante extinto”.
Por su lado Mariano Magnussen comento a los medios; “Este sitio es
paleontológicamente fascinante y único, ya que ha aportado a la ciencia mucha
información por más de un siglo. Nosotros en el museo de Miramar hemos
recuperado todo un ambiente, es decir, un ecosistema extinto a metros de la
urbanización. Sabemos que el Lestodonte vivió con muchos otros animales, ya que
recuperados fósiles de Toxodontes, Mastodontes, Caballos americanos,
Megaterios, Scelidoterios, Macrauchenidos, roedores, peces, reptiles, aves,
escarabajos, hormigueros y hasta huellas fosilizadas de varios animales, entre
ellos las únicas conocidas de un Smilodon o tigre dientes de sable”.
Los fósiles que fueron recuperados luego de
una prospección paleontológica luego de varios días de trabajo, fueron levados
al Museo Punta Hermengo, dentro del Bosque Vivero y fueron procesados
químicamente para su preservación, tarea, que contó con la colaboración de
Francisco De Cianni, cuyas piezas serán estudiadas en conjunto con
investigadores de la Fundación Azara, y Gisel Sánchez, quien realizó el
registro fílmico y fotográfico durante las tareas de excavación
En este momento, el público puede ver en la
sala de paleontología regional restos de Lestodonte recuperados en campañas
anteriores, como el cráneo, un brazo completo y un voluminoso fémur, mientras
los más curiosos pueden observar (puertas adentro) como se procesa y trabaja el
material, Luego es registrado como lo establece la ley 25.743 nacional y la
ordenanza municipal 248/88 que protege los yacimientos fosilíferos y
colecciones paleontológicas en el Partido de General Alvarado.
Ahora ya saben, si visitan las hermosas
playas de Miramar, recuerden que hace mies de años, Ahí mismo, vivieron
criaturas gigantes, cuyas evidencias fósiles de su paso por esta zona, se
encuentran en el Museo Municipal de la ciudad balnearia.
Desde el jueves al sábado
de la presente semana, se realizan en Miramar las Jornadas Regionales de
Arqueología y Paleontología, que reúne especialistas más destacados de la
República Argentina.
La Dirección Provincial de
Museos y Preservación Patrimonial dependiente del Ministerio de Gestión Cultural de la
Provincia de Buenos Aires, por intermedio del Centro de Registro del Patrimonio
Arqueológico y Paleontológico, en conjunto con la Municipalidad de General Alvarado y
del Museo Municipal “Punta
Hermengo”, organizarán en Miramar las VI Jornadas Arqueológicas y VII Jornadas Paleontológicas Regionales.
Al mediodía del jueves se realizó el acto protocolar de las Jornadas,
donde estuvieron hablando brevemente distintas autoridades y personas relacionadas
con las jornadas, entre ellos, Mariano García, Secretario de Turismo y Cultura
de la Municipalidad de General Alvarado, Fernando Oliva del Centro de Registro
del Patrimonio. Arqueológico y Paleontológico dela Provincia de Buenos Aires,
Adrián Giacchino, Presidente de la Fundación de Historia Natural Felix de
Azara, y German Di Cesare, Intendente del Partido de General Alvarado.
Justamente entre las breves presentaciones, el intendente de Miramar,
comento a la gran audiencia, la importancia científica que tiene la ciudad en
el ámbito arqueológico y paleontológico desde principios del siglo XX, y se vio
muy agradecido al agotador trabajo que vienen realizando Daniel Boh y Mariano
Magnussen, quienes trabajan en el Museo Municipal Punta Hermengo desde hace
muchos años, logrando una colección importante de fósiles y hallazgos que son
destacados en la prensa mundial.
Otro de los momentos emotivos, fue cuando Adrián Giacchino, mostro en
imágenes el futuro moderno edificio que tendrá el Museo Municipal Punta
Hermengo de Miramar, para albergar las grandes muestras y colecciones que al
día de hoy, se encuentran lejos de la mirada del público, que contara con el
apoyo de la Municipalidad local, Gobierno de la Provincia y de la Fundación
Azara.
El evento se estructurará en base a foros de discusión, mesas redondas,
taller interactivo y panel de conferencistas. En los foros, cada participante
en forma individual o por grupo, hará una breve exposición de su trabajo, sus
experiencias o inquietudes para que luego puedan ser debatidas entre todos los
participantes.
Habrá disertaciones, a cargo de importantes especialistas, relacionadas
con Patrimonio
y Museos, experiencias en torno al registro, conservación y exhibición
de piezas, conferencias sobre el pasado y el cambio climático, la vida de los
antiguos habitantes de la región, entre otras. Fuente; infoneco.