viernes, 10 de agosto de 2018

Tremacebus harringtoni, el mono del Oligoceno cuando la Patagonia era una selva.



Fue un primitivo primate (monos) aloctono, cuyos ingreso al continente fue hace 38 millones de años según la evidencia fósil reunida hasta el momento.
A diferencia de los monos del Viejo Mundo, los monos del Nuevo Mundo no parecen haberse dado a la vida en las praderas y siguieron siendo animales de selva. Una gran diferencia entre ambos, es que los primeros no poseen cola, mientras que los sudamericanos poseen unas vértebras caudales extensas y adaptadas como un quinto miembro para poder trepar. Tremacebus harringtoni, es un representante del periodo Oligoceno tardío (23,5 millones de años) en la Patagonia Argentina, y se parecía a un mono Buho moderno.
Otros pequeños simios del territorio argentino son Homunculus patagonicus y Killikaike blakei, entre otros. Los primates más primitivos por ahora en América del sur es Branisella, del oligoceno temprano (33,7 millones de años) de Bolivia. Mientras que dos parientes del actual mono araña, el Protopithecus y el Caipora, vivieron en Brasil durante el Pleistoceno. Era omnívoro y tenía una variada dieta. 
Este género fue descrito originalmente por el paleontólogo Hershkovitz en el año 1974. La única especie en que está basado fue descrita originalmente por el paleontólogo Carlos Rusconi en el año 1933. Se incluye en la familia de los aótidos (Aotidae), exclusiva del Neotrópico, que comprende un solo género viviente, con un total de 11 especies, siendo los únicos monos nocturnos.
Carlos Rusconi recibió la muestra en el año 1932 enviada por Harrington Thomas, quien lo recogiera junto con otros restos fósiles de mamíferos de la «edad Colhuehuapense», a unos 12 km al suroeste del cerro Sacanana, en el centro-norte de la provincia del Chubut, en el centro de la Patagonia argentina.