lunes, 16 de abril de 2018

Aprosdokitos mikrotero, un pingüino enano del Eoceno de la Antartida.



Un pingüino enano de 34 millones de años de antigüedad fue hallado en la Antártida por investigadores del Museo de La Plata y del Instituto Antártico Argentino. De menos de 35 centímetros de estatura, se encontraba al oeste de la Península Antártica.
El rescate de los fósiles se produjo en el año 2012, en los niveles conocidos como Submeseta III de la Isla Marambio. Desde ese momento, se inició el estudio hasta la reciente confirmación y presentación de la nueva especie.

La doctora Carolina Acosta Hospitaleche, investigadora del Museo de La Plata y del CONICET, comentó que por el tamaño diminuto de su húmero, dudamos de si este animal habría tenido alguna patología que afectase su crecimiento, pero lo comparamos con huesos patológicos y comprobamos que era un pingüino adulto sano”.
Bautizado como Aprosdokitos mikrotero (inesperado minúsculo), consideraron que es “sorprendente” saber que “convivió con pingüinos gigantes que lo quintuplicaban en estatura”, destacó la autora principal del estudio, publicado en la revista científica alemana Neues Jahrbuch für Geologie und Paläontologie.

Hace 34 millones de años, los pingüinos reinaban en la Isla Marambio, con ejemplares diminutos, más pequeños que el pingüinito azul que existe actualmente en Nueva Zelanda, que ronda los 40 centímetros de altura, hasta ejemplares descomunales de la especie Palaeeudyptes klekowskii que podían alcanzar los 2,20 metros, mucho más que los 1,20 metros que puede medir el pingüino emperador que hoy habita en algunas regiones de la Antártida.
Las especies gigantes se alimentaban de peces de gran tamaño, por tener picos más poderosos, en tanto que esta especie diminuta, posiblemente, no se alimentaba de peces, sino de crustáceos. “Es posible que buscaran su alimento en distintos nichos del ecosistema”, consideró la especialista.

Para este nuevo estudio, compararon a los fósiles del Aprosdokitos mikrotero con más de 400 húmeros de pingüinos disponibles en el área de Paleontología de Vertebrados del Museo de La Plata, que se han recolectado durante más de 30 años de expediciones impulsadas por el Instituto Antártico Argentino.
“Existe el consenso de que solo un pequeño grupo de los pingüinos del Eoceno logró evitar su extinción, al emigrar a Sudamérica y, a partir de ellos, es que existen pingüinos en la actualidad”, explicaron. Todos los linajes que se quedaron en la Antártida terminaron desapareciendo.

En tanto, en la campaña de 2017, la doctora Hospitaleche encontró un nuevo fósil de pingüino enano, en un sitio mucho más antiguo, de aproximadamente 50 millones de años. Fuente: Agencia CTyS-UNLaM.